CÓMO TOMAR DECISIONES

CÓMO TOMAR DECISIONES

TOMAR DECISIONES IMPORTANTES


Tomar decisiones importantes no suele ser una tarea fácil: ¿Dejas tu empleo que te aporta seguridad pero no te hace realmente feliz, o te atreves a ir en busca de tu sueño? ¿Invitas a salir a esa persona o mejor no? ¿Aguantas en la relación sentimental en la que te encuentras desilusionado/a o eres fiel a ti y la finalizas por el bien de los dos?

¿Te gastas tal cantidad de dinero y vives la vida como se suele decir, Carpe Diem,  o mejor lo ahorras y así tener un cierta seguridad económica? 


Un largo etcétera de dudas que inundan tu cabeza día a día, sin ser capaz de decidirte. Incluso a veces, reconócelo, esperas hasta el último momento deseoso/a de que alguien tome la decisión por ti. No es algo particular, no solo te ocurre a ti, también yo y tantos otros caemos en la misma trampa a diario (recuerda la malas pasadas que nos juega el subconsciente).


Pensar de este modo permite liberarnos del estrés que nos provoca hacernos responsables de nuestras propias decisiones, de la incomodidad y, cómo no, nos libera de la necesidad de pagar el precio por alcanzar la madurez necesaria para hacernos cargo de las consecuencias derivadas de la toma de decisiones comprometedoras. En realidad, el problema real no suele ser tomar decisiones en sí, sino asumir que:


  • … nos hemos equivocado sin excusarnos o culpar a nadie por ello.
  • … que simplemente no estamos a la altura de la situación.
  • … que nos da miedo.


A fin de cuentas, es más fácil delegar y culpar a otra persona de lo que sucede o de lo que no sucede, que ocuparnos de lo nuestro. No obstante, no es para alarmarse, la mente humana funciona de este modo. Si previamente no se ha trabajado este aspecto, es lógico que caigas en este tipo de conducta, así que no te sientas culpable pero sí responsable.




CÓMO PODER TOMAR DECISIONES EN TRES SEGUNDOS



Puede parecer extraño e incluso algo dudoso de creer, pero existe la posibilidad de tomar cualquier tipo de decisión en tres segundos. Para ello, denominaremos dicha técnica la regla de los tres segundos. La regla de los tres segundos funciona de un modo sencillo. Ante el planteamiento de cualquier duda (sea cual sea la importancia y dificultad de la misma) solo debes llevar a cabo tres sencillos pasos:


  1. Si la pregunta no puede ser respondida con un Sí o No, plantéala para que pueda ser contestada de este modo.
  2. Hazte la pregunta y contéstala en solo tres segundos, sin vacilar… Solo tienes tres segundos y solo es válida una respuesta, Sí o No (no lo sé, puede ser, etcétera… no son aceptadas como válidas). 
  3. Por último, debes comprometerte con la respuesta obtenida y mantenerte firme en ella, aunque tu mente tienda a ponerla en tela de juicio de nuevo. Recuerda, es propio de la mente humana volver a dudar sobre lo ya planteado, no pasa nada, pero solo si te comprometes con la respuesta obtenida, serás capaz de tomar control sobre tus decisiones.



¿POR QUÉ FUNCIONA ESTA REGLA?


¿Cómo puede ser tan sencillo? Nuestra esencia como persona y nuestra intuición están ligadas de modo inseparable, no obstante, casi siempre ignoramos ambas. Cuando contestamos sí o no en los tres segundos sugeridos, es nuestra intuición la que está contestando. La intuición está compuesta por nuestra mayor y más pura esencia como persona. Por tanto, la respuesta es lo más cercana posible a lo que realmente sientes y necesitas sobre la pregunta planteada, aunque no seas consciente de ello. 


Comparémoslo con un iceberg. Toda la parte visible que queda al exterior podría representarse como la intuición, la parte última que toma la decisión en la pregunta. No obstante, bajo el agua se encuentra sumergida una parte aun más grande, de mayor envergadura e importancia que normalmente solemos pasar por alto o incluso, intentamos olvidar.


Se trata de la experiencia. La experiencia está compuesta por sensaciones albergadas, producto de cientos de decisiones ya tomadas que derivaron en: alegría, felicidad, sufrimiento, dolor, trabajo, desesperación, esfuerzo, decepciones, etcétera. Estas experiencias albergan la esencia de todas y cada una de las sensaciones que produjeron cada una de las experiencias vividas.


Todas ellas han ido acumulándose en la mente, día a día, estableciendo relaciones entre sucesos y sensaciones, repercutiendo directamente en las futuras decisiones. Todo ello ronda nuestra cabeza, sin embargo, casi nunca atendemos a lo que nos dicta.

 


ES HORA DE DARTE UN POCO DE CRÉDITO


Analicemos un ejemplo sencillo con el que puedes entender mejor la puesta en práctica de esta regla:


Imagina que llevas trabajando cinco años en un comercio. Te proporciona un sueldo no muy elevado, pero sí suficiente para tus necesidades básicas y justo para ocupar tus gastos. Has pasado los dos últimos años planteándote dejarlo… Ante dicha situación, ante las dudas que invaden la cabeza te dispones a poner en práctica la regla de los tres segundos siguiendo los tres pasos explicados anteriormente.


Paso 1-  Construye adecuadamente la pregunta: si la pregunta que viene a tu mente es ¿no sé si dejar este trabajo? Tal cual está formulada, no puede ser contestada en tres segundos, así que podría ser sustituida por la siguiente: ¿debo seguir en este empleo?


Paso 2-  Contesta la pregunta con un rotundo sí o no en solo tres segundos… ¡Vamos! 3,2,1…


Paso 3- Solo son tres segundos lo que posees, por lo que no tienes tiempo suficiente para acceder a la razón, la cual además de construir razonamientos más o menos adecuados en situaciones cómodas y comunes, en situaciones comprometidas como esta suele: esquivar preguntas, encontrar ingeniosas excusas y buscar rápidamente los miedos asociados al problema. 


Cuando no hay tiempo suficiente para razonar, es tu interior el que habla. En definitiva, tu ser, constituido por todas aquellas horas pasadas en el trabajo sintiendo que pierdes el tiempo. Son los años saliendo de trabajar a altas horas de la noche las que hablan. Son las 10 horas al día trabajadas para enriquecer a otra persona las que hablan, o los años pasados tratando a tu jefe con más miedo y respeto del que te tienes a ti mismo.


Todas estas sensaciones procedentes de cientos de decisiones tomadas anteriormente son única y exclusivamente tuyas, vividas y definidas por tu persona. Nadie más posee las mismas en exactitud, aunque puedan parecerse, por lo que solo tú tienes la respuesta o solución para tus dudas, nadie más.


La suma de todas ellas esculpen tu intuición, tu 6º sentido. Tu intuición posee la respuesta real a tus dudas, respuesta inequívoca, basada en lo que tu esencia dicta. La respuesta que obtendrás, emana de ti y es para ti. Si los resultados no son los deseados no te desanimes. Todo lo contrario, ya que ello ayudará a aumentar un pedacito más tu parte de iceberg sumergido, aportándote aun más seguridad y rapidez a la hora de tomar la siguiente decisión.


TÚ DECIDES


Ya es hora de dejar de pasar por la vida de puntillas para no hacer mucho ruido, por miedo a equivocarte, por miedo a lo que opinen, por miedo a sobresalir de la media y ser señalado. La vida es ruido. Ya está bien de caminar sin querer mojarte cuando llueve, la vida es lluvia que cae sobre ti y te empapa. Te cala, la sientes, la disfrutas pero también la sufres.


Si vamos a estar en esta vida unas décadas más, exprimámosla al máximo. Consigamos el máximo posible de nosotros, pero eso sí, también hemos de tomar riesgos, tomar más decisiones para poder vivir al cien por cien. La vida puede ser eterna e infinita, pero no para ti. A ti se te ha regalado solo un pequeño paréntesis en la eternidad, un chasquido, tal vez 40, 62 ó 95 años, el resto del tiempo, cuando tú ya no estés, la vida seguirá. Lo que hagas con tu tiempo durante, es tu decisión. 


DECIDE TÚ, ES TU TIEMPO, ES TU VIDA, DE NADIE MÁS.


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Comentarios (1)

¡Genial artículo! Esta regla precisamente no la conocía y me parece súper útil aunque la intuición algunas veces nos la juegue -porque no siempre sale bien-, tiene bastante sentido que sea nuestra más pura esencia la que hable por nosotros. Yo conozco esta, y seguramente tú también https://www.google.co.uk/amp/www.elconfidencial.com/amp/alma-corazon-vida/2017-04-11/decision-dificil-dura-regla-sentimientos-pensamiento_1364662/ ¡Un abrazo!

Respuesta a Angela

Gracias Ángela. Es fantástico tu comentario y el artículo que has compartido, está basado principalmente en los principios del Karma, pero en ese caso estableciendo fechas (10,10,10) para darle un sentido más práctico. Gracias de nuevo por tu comentario ?